ASOCIACIÓN PROFESIONAL E INDEPENDIENTE DE FISCALES
EL TURNO DE BERMEJO
La ya conocida “enmienda Bermejo” suprime el hasta ahora obligado informe favorable del Consejo Fiscal por la simple audiencia para la proposición de ascensos y nombramientos de cargos Fiscales.
Ello supone la limitación de las funciones del Consejo Fiscal en los nombramientos de cargos Fiscales, otorgándole dicha facultad al Fiscal General del Estado, previa audiencia del citado Consejo Fiscal.
La noticia no puede calificarse de “buena” para la Carrera Fiscal: ninguna limitación de las funciones del Consejo Fiscal, como órgano de representación democrática de la Carrera Fiscal, es buena noticia.
Sin embargo, sí parece que la “enmienda Bermejo” no es sino consecuencia del turno del juego político a que los partidos políticos, que cíclicamente ostentan el poder, nos tienen acostumbrados.
Recordemos: el anterior equipo ministerial, a cargo del Partido Popular, “aprovechó” su turno de gobierno para mediante la modificación del EOMF relevar de sus cargos a determinados Fiscales Jefes, estableciendo la temporalidad en el cargo. Ello que ha supuesto un verdadero desastre para la Carrera Fiscal. En el momento actual, tristemente, parte de las Jefaturas están más preocupadas en sus propias renovaciones o proyección profesional, que en la dirección de las Fiscalías que ostentan.
Hoy le ha tocado el turno al Gobierno del PSOE. El actual Ministro de Justicia, bien conocido por el anterior titular de la Cartera ministerial del PP, no encuentra lógicamente el amparo adecuado en el Consejo Fiscal, “de mayoría conservadora”, y tiene además la inmensa suerte de que los que un día se preocuparon de nombrar a los Fiscales Jefes afines a su ideología, están hoy más ocupados, lógicamente también, en retomar el poder político que en el futuro de la Carrera Fiscal, que sufre desde hace años las embestidas de unos y otros.
Algún medio de comunicación señala que ya algún dirigente del Partido Popular ha anunciado que “cuando ganen las elecciones suprimirán la enmienda Bermejo”. Entonces, ¿porqué no han impedido su aprobación con su sola asistencia a la votación en el Senado?, ¿simple desidia? o, ¿quizá sea que, tampoco les resulta tan molesto que, en un futuro, el partido de turno pueda nombrar, a través de “su” Fiscal General del Estado, determinados cargos Fiscales?....
Entre los dos fuegos, desde la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales, queremos destacar que la inmensa mayoría de la Carrera Fiscal trata diariamente de cumplir una función social de rango constitucional. Esta función, base esencial del Estado de Derecho, se ve seriamente perjudicada por la imagen pública que se da de los profesionales que la integramos. La clase política trata y, aún peor, en ocasiones consigue, controlar su funcionamiento interno el cual ha de ser por imperativo constitucional en interés social y no en interés de un partido político determinado.